Trescientas sesenta y cinco mañanas. Ese es el tiempo que un calendario pasa colgado en la pared de la cocina, y cada una de esas mañanas alguien pasa por delante con un café y lo mira. Un calendario para colorear 2027, pintado por tu peque en unos fines de semana de noviembre y atado con una cinta, es el único regalo hecho en casa que los abuelos van a ver todos los días del año que viene.
Además, te pide muy poco. Doce páginas, un dibujo por mes, dos o tres fines de semana en la mesa de la cocina y una tarde con la perforadora. Aquí tienes el proyecto completo, mes a mes, en el orden en que lo haríamos nosotros.
Por qué un calendario es el regalo que se queda en la pared
Casi todo lo que los niños hacen para sus abuelos tiene una vida corta. El dibujo pasa una semana en la nevera y luego va a un cajón con los demás. No es falta de cariño. En la nevera solo cabe un dibujo, y la semana siguiente llega otro.
Un calendario se salva de eso porque sirve para algo. Tiene un trabajo en la casa, así que se queda donde todos lo ven. En enero, el muñeco de nieve es lo primero que ve el abuelo cuando mira qué día sale la basura. En julio es el cucurucho de helado, pintado de un rosa que no existe en la naturaleza. Cada mes cambia el dibujo, y cada mes hay una pequeña excusa para llamar y decir: «Ya vamos por la calabaza».
Hay un segundo motivo, más callado. Doce páginas pintadas a lo largo de varios fines de semana muestran algo que un solo dibujo no puede mostrar: un niño que mejora. La página de enero suele ser la más temblorosa, porque fue la primera. En diciembre los trazos son más firmes, los colores más pensados y los huecos blancos más pequeños. Los abuelos lo notan. Los padres, casi nunca, hasta que ven las doce páginas en fila.
Y es un regalo que tu peque puede hacer casi solo. Tú eliges las páginas y encuadernas. Todo lo que los abuelos van a mirar es obra suya.
Un calendario es un dibujo con un trabajo, y un dibujo con un trabajo no acaba en un cajón.
El plan: un dibujo para cada mes
El truco está en elegir las doce páginas antes de que nadie agarre una crayola. Un calendario con tres mariposas y sin diciembre se ve a medias, por bonita que sea cada página. Un motivo claro por mes, grande y sencillo, y el conjunto se lee como un año.
Este es nuestro plan. Cada página es un dibujo de voilà que puedes imprimir hoy.
| Mes | Dibujo | Por qué funciona |
|---|---|---|
| Enero | Un muñeco de nieve con bufanda de rayas | Las rayas de la bufanda son el primer buen trabajo para toda la caja de colores |
| Febrero | Un corazón grande y esponjoso | Una forma grande y abierta, lista en una sola sentada |
| Marzo | Un huevo de Pascua en un nido de hierba | En 2027 la Pascua cae en marzo |
| Abril | Un tulipán sonriente | La primavera llega a la pared justo a tiempo |
| Mayo | Una mariposa con alas iguales | Los dos lados iguales, un lindo reto para los más grandes |
| Junio | Un castillo de arena con conchas | Muchas conchitas para manos pacientes |
| Julio | Un cucurucho de helado | Todos los sabores valen |
| Agosto | Una toalla de playa con pelota y aletas | Mes de vacaciones, otra vez rayas |
| Septiembre | Una manzana con su hoja | Vuelta al cole, vuelta a las manzanas |
| Octubre | Una calabaza redonda | El naranja en su hábitat natural |
| Noviembre | Un farolillo de papel | Desfiles de farolillos el día de San Martín |
| Diciembre | Un abeto con bolas | El mes en que se abre el regalo |
Dos de estas elecciones dependen de fechas. El Domingo de Pascua cae el 28 de marzo en 2027 (lista de fechas de Pascua), así que esta vez el huevo va en marzo y el tulipán espera hasta abril. Noviembre lleva un farolillo porque el día de San Martín, el 11 de noviembre, los niños de Alemania, Austria y Suiza recorren las calles con farolillos hechos por ellos mismos (Apotheken Umschau). Si tu familia celebra otros días, cambia los motivos. Un calendario para abuelos en España o en México quizá pida otro dibujo en octubre o en diciembre, y justo ese tipo de decisión es la que a un niño le encanta tomar.
Primer fin de semana: de enero a junio
Empieza por la primera mitad del año. Imprime las seis páginas el viernes por la noche y el sábado por la mañana ya estarán esperando en la mesa.

Dibujo para colorear de un muñeco de nieve
¡Prueba estas páginas para colorear!
Dibujo para colorear de corazón y pájaro
¡Prueba estas páginas para colorear!
Dibujo para colorear de Huevo de Pascua
¡Prueba estas páginas para colorear!
Dibujo para colorear de tulipán feliz
¡Prueba estas páginas para colorear!Cuántas páginas caben en una sentada depende mucho de la edad.
De 3 a 5 años
Una página por sentada es más que suficiente. Empieza por las formas más grandes: el corazón, el muñeco de nieve y el huevo. Una niña de tres años pinta el corazón con dos o tres colores y termina en diez minutos, y eso es un febrero perfecto. Deja que la página sea tan chillona como quiera. Los abuelos no van a juzgar el sombreado.
Si la concentración se acaba a mitad de camino, guarda la página y sigan después de comer. Un calendario no tiene que terminarse de una vez, y una página pintada en dos estados de ánimo suele quedar como la más interesante.
De 6 a 10 años
Los más grandes pueden con dos o tres páginas en una mañana y muchas veces quieren añadir cosas: un fondo detrás del tulipán, un sol sobre el castillo de arena, un dibujo en el huevo que no venía impreso. Diles que sí. La línea impresa es un punto de partida, y lo que añaden es lo que hace suyo el calendario.
A esta edad también pueden escribir los nombres de los meses con su propia letra, en el margen de arriba o de abajo. Un «Marzo» un poco torcido a lápiz vale más para unos abuelos que cualquier letra de imprenta.
Segundo fin de semana: de julio a diciembre
La segunda mitad del año suele ir más rápido. Tu peque ya sabe cómo funciona el proyecto, y los dibujos de verano son divertidos de pintar en noviembre, cuando a las cinco ya es de noche.
Guarda las páginas terminadas de la primera mitad en un lugar plano y seguro mientras siguen. Un libro grande encima durante la noche les quita cualquier ondulación si se pintaron con fuerza. Si participan hermanos, dale a cada uno sus propios meses en vez de repartir una página: dos niños pueden compartir un calendario con seis páginas cada uno, y los dos pueden decir: «Esto lo hice yo».
Ahora suelen pasar algunas cosas, y todas tienen arreglo fácil. El castillo de arena de junio tiene muchas conchitas, y a un niño pequeño se le pueden hacer largas. Deja que pinte el castillo y que las conchas se queden blancas; las conchas blancas se ven bien. La calabaza y la manzana invitan a un gran bloque de un solo color. También está bien. Si tu peque quiere más, una raya más oscura en cada gajo de la calabaza es un buen siguiente paso.
La página de diciembre merece un momento. Es la última del año y también el mes en que se abrirá el regalo, así que muchos niños quieren que quede especial. Un abeto con cada bola de un color distinto es un buen final.
Cuando estén las doce páginas, pónganlas en orden en el suelo. Es un buen momento para parar y mirar juntos. Los niños rara vez ven su trabajo como un conjunto, y ver un año entero extendido delante es una forma tranquila de orgullo.
Encuadernar el calendario
Ahora viene la parte que te toca sobre todo a ti. Lleva más o menos una hora, menos si ya lo has hecho antes.
Lo que necesitas:
- las doce páginas pintadas, más una hoja en blanco o una página número trece para la portada
- una cuadrícula mensual de 2027 impresa, un mes por hoja o recortada en tiras
- una barra de pegamento
- una perforadora
- un metro de cinta, más o menos, o dos anillas
- una hoja de cartulina fina para la parte de atrás, para que el calendario cuelgue recto
Y los pasos:
- 1Imprime las cuadrículas. Sirve cualquier plantilla mensual gratuita de 2027; elige una con casillas grandes para que los abuelos puedan apuntar sus citas.
- 2Pega la cuadrícula de cada mes debajo de su dibujo, o en el reverso de la página del mes anterior, para que dibujo y días queden enfrentados con el calendario abierto.
- 3Apila las páginas en orden, la portada arriba y la cartulina atrás, y golpea los bordes de arriba para alinearlos.
- 4Haz dos agujeros en el borde superior, a un palmo de distancia, atravesando todo el montón. Si la perforadora es pequeña, ve de pocas hojas en pocas.
- 5Pasa la cinta por los dos agujeros y haz un moño, dejando una lazada lo bastante larga para colgarla de un clavo. Las anillas funcionan igual y permiten pasar las hojas con más facilidad.
- 6Cuélgalo un día del picaporte de una puerta para comprobar que queda recto, y luego envuélvelo.
Si prefieres no perforar, en una copistería te lo encuadernan con espiral metálica y colgador por poco dinero, y queda muy profesional. Para que las crayolas fuertes luzcan, mira nuestra guía para imprimir dibujos para colorear en casa, con el gramaje del papel y los ajustes de la impresora.
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La entrega
Envuelve el calendario en plano, para que no se doblen las páginas, y deja que tu peque lo entregue en persona. Muchos abuelos querrán hojear los doce meses ahí mismo, en la mesa. Déjalos. Luego cuélguenlo juntos, abierto por enero, aunque todavía sea diciembre.
Si quieres un toque más personal, escribe una línea en el reverso de la cartulina: el nombre de tu peque, su edad y el año en que lo hizo. Dentro de diez años, esa será la línea que todos lean primero. Combina bien con una página de recuerdo de nuestros dibujos del Día de los Abuelos para guardar, si quieres una tarjeta a juego.
El año que viene, cambia una sola cosa: deja que tu peque elija los doce motivos, que los apunte en una lista en octubre, e imprime exactamente esos. El calendario se convierte en un registro de lo que le encantó ese año, y la abuela lo va descubriendo mes a mes.










