“¿Cómo hace la vaca?”
“Muuuu.”
“¿Y el gallo?”
“Mu.”
Si eso pasa ahora mismo en tu mesa de la cocina, todo va bien. Tu peque le da a cada animal el sonido que su boca ya sabe hacer. Estos dibujos de animales de la granja para colorear siguen ese orden: del sonido que casi todos los niños dicen primero al que suele llegar al final. Imprímelos en ese orden y cada hoja espera el día en que aparece su sonido.
El mu llega primero porque solo necesita los labios
Cierra los labios, zumba, ábrelos. Eso es toda la vaca. Los sonidos que se hacen con los dos labios, como m, p y b, están entre los primeros que un niño dice con claridad. Una tabla de logopedia del servicio de salud británico (NHS) da m, p y w como habituales entre los dos años y los dos años y medio (Kent Community Health NHS Foundation Trust). Por eso la vaca gana tan pronto, y por eso durante un tiempo todos los animales de la granja hacen mu.
Así que la vaca va arriba del montón. Una vaca muge con la boca bien abierta; la otra es una mamá que lame a su ternero en la paja, una hoja más tranquila para el final del día.
Deja que tu peque haga el sonido mientras colorea las manchas. Manchas grandes, mus grandes.
Bee es el siguiente sonido de labios
La b de “bee” también se hace con los labios, y la misma tabla la sitúa hacia los dos años y medio. Muchos peques dicen “bee” antes de poder decir “oveja”, y está bien. Por ahora el sonido es la palabra.

El corderito de esta hoja tiene la boca abierta y mira hacia su mamá. Pregúntale a tu peque cuál de las dos está diciendo bee. No hay respuesta equivocada: unos deciden que habla la oveja grande, otros que es la pequeña, y otros ponen a las dos a hablar a la vez.
Cuac y coc necesitan la parte de atrás de la lengua
Ahora se pone difícil. El sonido k de “cuac” y de “coc coc” se hace muy atrás en la boca, donde un niño pequeño casi no ve ni siente nada. En la tabla del NHS, k y g aparecen en la franja de los tres años. Antes, muchos niños le dicen “tuac” al pato o “toc toc” a la gallina. A los dos años las dos cosas son normales.
Aquí están las aves más ruidosas de la granja, así que esta parte tiene tres hojas: una mamá pata con sus patitos en el estanque, tres gallinas saltando a la cuerda y una gallina sobre sus huevos con dos pollitos asomando bajo el ala.
No hace falta corregir el “tuac”. Di “cuac” una vez mientras pintas de naranja el pico del pato, y sigue.
El quiquiriquí llega al final
El gallo es el animal más difícil de decir en toda la granja. Cuatro sílabas, una r en medio y tres veces el sonido k, que se hace atrás. Por eso suele ser el último en salir bien, y ahí está la gracia: un peque de tres años que por fin dice el quiquiriquí entero se siente orgullosísimo.
Además, el gallo canta distinto en cada idioma. Un niño inglés dice “cock-a-doodle-doo”, uno alemán “kikeriki”, uno francés “cocorico”, uno húngaro “kukurikú” y uno checo “kykyryký” (Omniglot). Si en tu casa se hablan dos idiomas, puede que tu peque tenga dos gallos, y los dos tienen razón.
La segunda hoja es toda la granja de una vez: vacas, un caballo, gallinas y unos conejos. Guárdala para el final, cuando tu peque ya conozca suficientes sonidos para llenarla.
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El juego de los sonidos en la mesa
Así las hojas se convierten en un juego que dura más de una tarde:
- 1Imprime las hojas en el orden de arriba y apílalas, con la vaca encima.
- 2Haz el sonido del animal de arriba y deja que tu peque encuentre la hoja.
- 3Tu peque colorea mientras los dos hacen ese sonido. Las voces chistosas están permitidas.
- 4Cuando el sonido sale claro solo, la hoja va al refri y le toca a la siguiente.
En unas semanas, el refri muestra el orden en que tu peque aprendió la granja. Si después quieren más animales, nuestro recorrido por los hábitats para el Día Mundial de los Animales va de la granja a la selva y al mar.
Queda la pregunta que hacen todos los papás: ¿y si a los dos años y medio mi peque sigue diciendo mu a todo? Entonces tienes un peque al que le encantan las vacas, y un montón de hojas que todavía esperan.









