Alrededor de los cinco o seis años, muchos niños quieren de pronto que sus dibujos se vean "bien", y para la mayoría eso significa no salirse de las líneas. Es una habilidad de verdad. Aparece cuando el control de la mano y la atención llegan juntos, y no dice nada sobre cuánto se esfuerza tu hijo. Esta guía te muestra cómo ayudar, paso a paso, con los pequeños ajustes que más cambian las cosas. Si tu hijo es más pequeño y todavía garabatea feliz, está justo donde debe estar, y estos pasos pueden esperar hasta que llegue su momento.
Cómo saber si tu hijo está listo
Unas pocas señales tranquilas dicen más que un cumpleaños. Tu hijo sostiene el crayón entre el dedo y el pulgar en lugar de con todo el puño, puede frenar un movimiento a propósito cuando se lo pides y empieza a importarle cómo queda el dibujo. Esas tres juntas significan que ya está la base para colorear con cuidado. Si tu hijo todavía agarra con todo el puño y llena la hoja con grandes vueltas, es un garabateo temprano y sano, y exigir precisión ahora suele quitarle la gracia. Nuestra guía de colorear por edad muestra cuándo suele llegar cada etapa, y la etapa de los más pequeños explica por qué no salirse de las líneas es la meta equivocada antes de los cuatro años.
Qué vas a necesitar
No hace falta mucho, pero algunas decisiones lo vuelven mucho más fácil:













