Ponte al lado de un girasol crecido en pleno verano. Te mira desde más arriba que tú. El tallo es áspero, las hojas son del tamaño de tu mano y la cara es un disco café rodeado de amarillo. Casi todos los niños se quedan callados un segundo. Luego preguntan si pueden cortar uno.
El girasol es una buena primera flor para colorear, por una razón sencilla. Ya te dice casi todos sus colores: pétalos amarillos, centro café, tallo verde. Un niño de tres años lo termina y se siente orgulloso. Pero en ese centro café hay más de lo que aparenta, y quien se detiene a mirar lo encuentra.

La cara hace matemáticas
Mira el centro de cerca y verás que las semillas no están regadas al azar. Forman dos juegos de líneas curvas que giran desde el medio hacia afuera y se cruzan, uno hacia la izquierda y el otro hacia la derecha. Cuenta las espirales de cada lado y casi siempre caes en números como 34 y 55, vecinos en la secuencia de Fibonacci.
Ese tirón lento y giratorio es lo mismo que mantiene a la gente coloreando mandalas. La cara de un girasol es un mandala que el jardín cultivó solo.
Los pétalos son la parte fácil
Alrededor de la cara están los pétalos, esas láminas largas y amarillas que todos imaginan primero. Esta es la parte indulgente del dibujo. Son grandes, todos apuntan hacia afuera y es difícil equivocarse. Para una mano pequeña, son la flor entera. Un trazo firme de amarillo en cada uno y el girasol se ve desde el otro lado del cuarto.
Hacia dónde mira
Se cuenta que el girasol siempre se vuelve hacia el sol. Es verdad a medias. Un botón joven sí oscila del este por la mañana al oeste por la tarde, siguiendo la luz. Cuando madura y las semillas empiezan a formarse, se detiene y se queda mirando al este, donde recibe el primer calor del día (Forest Preserve District).
Esa mirada fija hacia el este explica por qué todo un campo de girasoles maduros apunta al mismo lado a la vez. Filas de caras iguales, todas vueltas hacia ti, son algo raro y satisfactorio de colorear.
Coloréalo de tres maneras
La forma más rápida de hacer tuyo un girasol es ignorar el amarillo obvio al menos una vez. La flor carga con más de un estado de ánimo.
| Paleta | Pétalos | Centro | La sensación |
|---|---|---|---|
| Soleada | Amarillo brillante | Café cálido | Una tarde de julio |
| Atardecer | Naranja y rojo | Granate profundo | Luz de la tarde |
| De cuento | Rosa o violeta | Turquesa | Un girasol de ensueño |
Elige una, o colorea la misma flor tres veces y cuelga las tres en fila. No se verán iguales dos veces.
¿Qué más te apetece colorear?
Elige o escribe una idea — se abre en otra pestaña.
Imprime un jardín entero
Empieza por la espiral, rellena los pétalos o imprime el campo y colorea una fila de caras vueltas hacia el mismo lado. Por muy altos que crezcan los de verdad, estos caben en la mesa de la cocina.
















