Un caballo es en realidad dos dibujos para colorear escondidos en un solo animal. El cuerpo son formas lisas y cerradas, de esas que premian quedarse dentro de las líneas y tomarse su tiempo. Después llegas a la crin y la cola, y de pronto ya no hay líneas que respetar. Ese contraste es lo que hace tan rico un caballo. Un niño puede ser cuidadoso y descuidado en el mismo dibujo, y las dos mitades quedan bien.
El cuerpo, donde vale la pena quedarse en las líneas
El pelaje de un caballo es una gran superficie lisa, así que esta parte premia la mano tranquila. Elige un color principal y aplícalo parejo. Aprieta un poco más en la panza y bajo el cuello para insinuar la sombra. Un pelaje no necesita diez colores. Uno o dos, difuminados donde caería la luz, hacen que el caballo se vea sólido y no plano. Si tu hijo todavía practica para no salirse del contorno, el cuerpo de un caballo es un lugar paciente para eso. Grande, redondo, sin esquinas difíciles. Nuestra guía para colorear dentro de las líneas ayuda si es justo lo que busca.

La crin y la cola, la parte sin reglas
Ahora lo divertido. La crin y la cola son formas sueltas y fluidas, y no hay una única forma correcta de rellenarlas. Los trazos largos que siguen la curva del pelo hacen que parezca en movimiento. Dos o tres colores superpuestos, una base con mechones más claros por encima, dan profundidad. Aquí, un niño que estuvo toda la página cuidando las líneas puede aflojar la mano y arrastrar el color sin más. Una crin al viento perdona casi todo.
Los caballos tienen más colores que el marrón
Si le pides a un niño que coloree un caballo, casi todos van directo al marrón. Los caballos reales son todo un vocabulario de color, y los nombres son la mitad de la gracia. Un caballo marrón rojizo es un alazán. Marrón con crin negra es un bayo. Dorado cremoso con crin clara es un palomino. Un caballo tordo suele nacer casi negro y se aclara un poco cada año. Nada de esto vuelve incorrecto a un caballo morado, un dibujo es un dibujo, pero conocer los colores reales le da al niño un punto de partida. La lista de colores de pelaje equino es más larga de lo que casi todos imaginan.
| Color | Cómo se ve | Qué lápices usar |
|---|---|---|
| Alazán | Marrón rojizo por todo el cuerpo | Marrón rojizo, naranja |
| Bayo | Cuerpo marrón, crin negra | Marrón, negro |
| Palomino | Pelaje dorado, crin clara | Amarillo dorado, crema |
| Tordo rodado | Plateado con anillos oscuros suaves | Gris, blanco |
Ponis y potros para manos más pequeñas
Para los más chicos, un semental entero al galope es mucho caballo. Los ponis y los potros son la forma más amable. Más redondos, de patas cortas, con contornos grandes y sencillos y menos rincones donde trabarse. Un potro echado en el pasto es lo más tierno que ofrece un dibujo de caballo. Mantén pocos colores y deja que le pongan nombre al poni cuando terminen. El nombre suele comprar otros diez minutos de coloreo.
¿Qué más te apetece colorear?
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Imprime toda la manada
Cuerpos lisos, crines salvajes y todo un campo de colores mucho más allá del marrón. Imprime unos cuantos y deja que tus hijos decidan qué caballo se colorea con cuidado y cuál puede ser un lío glorioso.














